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Frau hält Grapefruit in den Händen, Geburtsverletzungen

Suelo pélvico dañado después del parto: síntomas, cicatrización y recuperación

El parto es un acontecimiento fundamental y poderoso, pero extremadamente exigente para la anatomía femenina, en particular para el suelo pélvico. Durante el paso del bebé, los músculos y los ligamentos se estiran de manera considerable, lo que puede provocar en ocasiones un suelo pélvico dañado después del parto. Tanto si se trata de un estiramiento muscular excesivo, de un desgarro perineal o de una episiotomía, estos traumatismos suelen generar molestias funcionales y dolores en la cicatriz. Para afrontar con tranquilidad este periodo de recuperación posparto, puedes consultar nuestros consejos sobre la recuperación posparto del suelo pélvico.

  • Entender los mecanismos del suelo pélvico distendido, desgarrado o cicatricial y los síntomas asociados en el posparto.
  • Adoptar las buenas prácticas de higiene y las posiciones de descarga diarias para aliviar el dolor y favorecer la cicatrización.
  • Descubrir soluciones de recuperación eficaces, entre ellas el dispositivo inteligente para entrenar el suelo pélvico Emy Trainer, para recuperar una tonicidad muscular óptima.

¿Por qué el suelo pélvico se distiende o se daña durante el nacimiento?

El suelo pélvico es un conjunto complejo de músculos, fascias y ligamentos que forman un heterogéneo "campo de sostén" que se extiende desde el pubis hasta el cóccix. Durante el embarazo y el parto, el suelo pélvico está sometido a una presión mecánica inédita: bajo el efecto del peso del bebé y de las hormonas de relajación (como la relaxina), se distiende mucho.

Durante la fase de expulsión, este grupo muscular puede sufrir diversos traumatismos. Puede desgarrarse de forma espontánea en caso de extensibilidad insuficiente de los tejidos o cortarse quirúrgicamente (episiotomía) por el médico o la matrona para agrandar la abertura vulvar y preservar la salud del bebé.

En algunos casos, la pérdida de tono es tal que el suelo pélvico se contrae peor. Estas alteraciones anatómicas y funcionales pueden provocar varias molestias:

  • Una apertura vulvar o vaginal con una disminución global de la sensibilidad íntima.
  • Pérdidas de orina o dificultades para retener los gases y las heces (incontinencia anal).
  • Una sensación de pesadez pélvica o un descenso de órganos (prolapso genital).
  • Dolores residuales durante las relaciones sexuales (dispareunia).

¿Qué ocurre en los primeros días después del parto?

Durante los primeros días tras el nacimiento, tu suelo pélvico puede estar especialmente dolorido, edematoso e hinchado. Es frecuente notar dificultades para contraer voluntariamente la zona o incluso una incapacidad temporal para controlar la orina, las heces o los gases. En la gran mayoría de los casos, este estado de astenia muscular y adormecimiento nervioso es puramente transitorio.

Los desgarros perineales y las episiotomías suelen provocar tirantez, dolor intenso y picor al orinar. Estas molestias disminuyen progresivamente a partir del 3.er día. La piel del suelo pélvico cicatriza en unos 6 a 10 días, mientras que los puntos se reabsorben de forma espontánea alrededor del 10.º día.

¿Cómo aliviar el dolor y cuidar de un suelo pélvico con cicatriz?

Tratar un suelo pélvico con cicatriz requiere suavidad, una higiene rigurosa y una atención especial a las posturas cotidianas.

1. Una higiene íntima adaptada para favorecer la cicatrización

Mantén siempre tu suelo pélvico limpio y seco para evitar cualquier sobreinfección de la cicatriz. Se recomienda encarecidamente evitar lavar la vulva con jabón. Puedes utilizar una solución a base de manzanilla: deja que fluya suavemente sobre el suelo pélvico, desde la parte baja del abdomen hacia el cóccix (de delante hacia atrás). La manzanilla ayuda a calmar el dolor, desinfecta con suavidad y acelera el proceso de cicatrización.

Para secarte, nunca frotes: sécate con cuidado dando toques suaves con papel higiénico o con una toallita seca limpia. Cambia también con mucha regularidad tus compresas o protecciones higiénicas para mantener la zona seca.

2. Tratar el edema y aliviar el dolor

Para aliviar la inflamación, toma los analgésicos compatibles con tu situación (y con la lactancia) que te haya recetado tu profesional sanitario. En caso de edema o hinchazón importante, aplica una bolsa de hielo envuelta en un paño limpio durante 15 minutos, de 2 a 4 veces al día. El frío proporciona un efecto anestésico y descongestivo inmediato.

3. Las buenas posiciones de descarga para aliviar la presión

Para no comprimir la zona vulvar y perineal, opta por las posiciones tumbada de lado o boca arriba, elevando ligeramente las piernas para favorecer el retorno venoso. No dudes en usar un cojín de lactancia o un rulo para adoptar una de estas posiciones de confort:

  • La posición de la rana: Túmbate boca arriba y coloca el cojín doblado bajo las piernas/las rodillas para relajar por completo la pelvis.
  • La posición de lado: Túmbate de lado, coloca el cojín entre las rodillas y flexiona la pierna superior apoyada sobre el cojín.
  • Boca arriba con la parte superior elevada: Dobla el cojín por la mitad bajo las pantorrillas mientras inclinas ligeramente la cabecera de la cama hacia arriba.

Truco para sentarte: Enrolla dos toallas o dos paños limpios y colócalos en paralelo sobre tu silla o tu cama. Siéntate sobre los paños de forma que tu suelo pélvico quede en el aire y no esté sometido a ningún contacto ni rozamiento directo.

¿Cuándo y cómo empezar la recuperación de un suelo pélvico dañado?

Unas 6 a 8 semanas después del parto, durante la revisión posparto, tu médico o matrona evaluará el tono de tu suelo pélvico y la flexibilidad de tu cicatriz. Es el momento ideal para empezar las sesiones de recuperación del suelo pélvico con un especialista (matrona o fisioterapeuta).

Una vez cicatrizados los tejidos, un masaje suave de la cicatriz con un aceite vegetal adecuado ayuda a flexibilizar las adherencias. Después, el fortalecimiento activo de los músculos del suelo pélvico resulta imprescindible para corregir la hipotonía, eliminar las pérdidas de orina y devolver sensibilidad a los tejidos distendidos. Para saber más sobre el enfoque global, descubre nuestro artículo sobre la recuperación del suelo pélvico.

Los beneficios de Emy Trainer para fortalecer el suelo pélvico en casa

Mantener un entrenamiento regular del suelo pélvico después de tus sesiones en consulta es la clave para estabilizar los resultados a largo plazo. El dispositivo médico Emy Trainer te acompaña en este proceso de consolidación en casa gracias a la innovadora tecnología de biofeedback.

recuperación del suelo pélvico dispositivo biofeedback Emy clínicamente probado

Gracias a sus sensores de alta precisión de 360°, el dispositivo Emy mide la fuerza de contracción de tus músculos perineales y la muestra al instante en la pantalla de tu smartphone en forma de ejercicios lúdicos con minijuegos médicos. Ves directamente tus progresos y aprendes a dominar tus contracciones y relajaciones en tiempo real.

Los beneficios de este entrenamiento están demostrados clínicamente: el 98 % de las usuarias de Emy observa una mejora significativa de su calidad de vida después de 3 meses de uso regular. Los primeros beneficios en la reducción de las pérdidas de orina y en la mejora del tono íntimo suelen aparecer ya a las 3 semanas, con sesiones de 10 a 15 minutos, 3 veces por semana, según el retorno de las usuarias.

Descubre el Ejercitador de Suelo Pélvico Emy Trainer

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cómo saber si la cicatriz de una episiotomía o de un desgarro está infectada?

Una cicatriz sana deshincha y duele cada día menos. Si observas un enrojecimiento intenso, un aumento de la hinchazón, una secreción purulenta o maloliente, o si tienes fiebre, consulta rápidamente con tu médico o matrona.

¿Se puede usar el dispositivo Emy Trainer con un suelo pélvico con cicatriz?

Sí, siempre que la cicatriz esté totalmente cerrada y no duela al tocarla (generalmente 6 a 8 semanas posparto, tras la validación en la revisión posparto). El dispositivo permite después tonificar progresivamente la faja muscular sin agredir los tejidos.

¿Cuánto tiempo se tarda en curar por completo un suelo pélvico traumatizado?

La cicatrización superficial de la piel tarda alrededor de 10 días, pero la recuperación de la fuerza muscular y de la elasticidad de los tejidos se prolonga de media entre 3 y 6 meses según la gravedad de las lesiones iniciales.

Conclusión

  • Un suelo pélvico dañado o distendido después del parto es una situación frecuente que evoluciona muy favorablemente con un tratamiento adaptado.
  • La higiene suave con manzanilla, el frío y las posiciones de descarga son tus mejores aliados para aliviar el dolor y lograr una buena cicatrización.
  • El entrenamiento regular en casa gracias al biofeedback conectado con Emy Trainer permite restaurar la tonicidad del suelo pélvico y evitar pérdidas o prolapsos a largo plazo.

Fuentes:

  • Pelvic floor muscle training for urinary incontinence postpartum, Bethany Hall, Sue Woodward, Junio 2015, British Journal of Nursing 24(11):576-579. - enlace
  • Recuperación en el marco del posparto, Agencia Nacional de Acreditación y Evaluación en Salud (ANAES / HAS), Diciembre 2002, Recomendaciones para la práctica clínica (ANAES) - enlace
  • Cuidar de tu suelo pélvico después del parto, Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG), Noviembre 2018, Folleto informativo para pacientes (HUG) - enlace
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