¿Cuáles son los signos de un suelo pélvico relajado?
Detectar de forma temprana una pérdida de tono del suelo pélvico evita que empeoren los trastornos urinarios e íntimos. Si observas a diario síntomas funcionales, ese es el primer indicio de una debilidad muscular:
- Incontinencia de esfuerzo: se producen escapes involuntarios de orina al estornudar, reír, toser o hacer un esfuerzo físico.
- Incontinencia por urgencia: aparecen con frecuencia ganas imperiosas de orinar, tanto de día como de noche.
- Pesadez pélvica: aparece una sensación de pesadez o de presencia de un cuerpo extraño molesto en la vagina.
- Amplia apertura vaginal: se produce una disminución de la sensibilidad durante las relaciones, a veces acompañada de gases vaginales.
- Dificultades de evacuación: un estreñimiento crónico o escapes involuntarios de gases indican un debilitamiento anal.
- Dolores pélvicos: tensiones dolorosas se irradian en la parte baja del abdomen, lo que refleja una hipertonía muscular compensatoria.





