El dolor en la parte baja del abdomen en mujeres menopáusicas (sin importar tu edad) es una molestia frecuente, que a menudo genera preocupación. Después de la menopausia, el cuerpo femenino atraviesa profundos cambios hormonales y musculares que pueden explicar la aparición de dolores pélvicos o abdominales. Mientras que algunas sensaciones son benignas y pasajeras, otras deben alertar. Comprender las causas posibles, reconocer las señales de alerta y adoptar soluciones adecuadas permite preservar tu salud íntima y tu calidad de vida tras la menopausia.
¿Por qué se presentan dolores en la parte baja del abdomen después de la menopausia?
La menopausia corresponde a la interrupción definitiva de la menstruación y a una disminución importante de los estrógenos. Estos cambios hormonales tienen un impacto global en el organismo. Influyen en la tonicidad muscular, la elasticidad de los tejidos, la hidratación íntima y el funcionamiento de los órganos pélvicos.
Resultado: pueden aparecer dolores o sensaciones de presión en la parte baja del abdomen, a veces asociados a otros síntomas urinarios, digestivos o ginecológicos.
¿Cuáles son las causas de los dolores en la parte baja del abdomen en mujeres menopáusicas?
Cambios hormonales relacionados con la menopausia (a cualquier edad)
La disminución de los estrógenos debilita los tejidos y puede provocar dolores difusos: tirantez, calambres, sensaciones de pinchazos o incomodidad pélvica. Estos dolores pueden aparecer desde la perimenopausia y persistir después de la interrupción de la menstruación. A veces se parecen a los dolores menstruales, incluso en ausencia de ciclo menstrual.
Saber más sobre los cambios hormonales.
Relajación del suelo pélvico y pérdida de tono muscular
Con la menopausia, los músculos del suelo pélvico pierden naturalmente tono. Sin embargo, el suelo pélvico juega un papel clave en el apoyo de los órganos pélvicos (vejiga, útero, recto). Cuando se debilita, puede generar una sensación de pesadez o presión en la parte baja del abdomen, incomodidad y, en ocasiones, una sensación dolorosa que aumenta con el esfuerzo durante el día.
Esta relajación suele ir acompañada de pérdidas urinarias, molestias al hacer esfuerzo o al caminar, y molestias en el día a día. Los ejercicios de entrenamiento del suelo pélvico son la primera opción para tonificar el suelo pélvico y reducir la sensación de pesadez.
Saber más sobre la relajación de los tejidos musculares.
Sequedad íntima e incomodidad pélvica
La disminución de los estrógenos provoca una reducción de la lubricación natural y la hidratación de las mucosas. Esta sequedad íntima puede afectar la vagina y la vulva, provocando irritaciones, inflamaciones y dolores pélvicos, incluso fuera de las relaciones sexuales. También aumenta el riesgo de infecciones urinarias, que a menudo son responsables de dolores en la parte baja del abdomen.
Trastornos urinarios y dolores pélvicos
Después de la menopausia, la vejiga a veces se vuelve más sensible y menos tónica. Esto puede manifestarse en ganas frecuentes de orinar, ardor o dolores pélvicos bajos. Las infecciones urinarias también son más frecuentes en esta etapa de la vida y deben tratarse rápidamente con un tratamiento adecuado.
Más información sobre los dolores pélvicos.
Trastornos digestivos después de la menopausia
Distensión abdominal, gases, digestión más lenta o calambres intestinales también pueden explicar dolores en la parte baja del abdomen. Los cambios hormonales afectan el tránsito intestinal y la sensibilidad digestiva. Estos trastornos suelen ser benignos y transitorios, pero pueden aumentar la incomodidad abdominal.
Causas menos frecuentes que no se deben descuidar
En algunos casos, los dolores en la parte baja del abdomen en mujeres menopáusicas pueden estar relacionados con patologías más graves:
- Quistes ováricos, a veces responsables de tiranteces o dolores agudos.
- Prolapso (descenso de órganos), causado por un debilitamiento del suelo pélvico, que puede provocar una sensación de pesadez, incluso dolores pélvicos o una sensación de presión o pesadez - a veces dolorosa en la parte baja del abdomen. Más información sobre el prolapso.
- Más raramente, algunas patologías ginecológicas requieren una consulta médica rápida.

Existen diferentes causas de dolores en la parte baja del abdomen en mujeres de 50, 60 o 70 años. Por ello, consulta a un médico para identificarlas mejor y poner en marcha las soluciones adecuadas.
Dolores pélvicos en la menopausia: ¿cuándo debes consultar?
Se recomienda consultar a un profesional sanitario si sientes alguno de estos síntomas:
- un dolor intenso, persistente o que empeora
- una sensación de pesadez o presión inusual en la vagina o la parte baja del abdomen
- pérdidas urinarias asociadas al dolor
- sangrados después de la menopausia
- dolores durante las relaciones sexuales
Un diagnóstico médico permite identificar con precisión la causa y establecer un tratamiento adecuado. Todos nuestros consejos están disponibles en nuestra sección "Vivir mejor la menopausia"
¿Cómo aliviar los dolores en la parte baja del abdomen después de la menopausia?
Soluciones naturales recomendadas
En muchos casos, medidas sencillas proporcionan un alivio eficaz de los dolores pélvicos:
- practicar una actividad física regular (deporte suave o caminar) y adaptada para mantener el tono muscular y establecer una rutina deportiva
- mantener un peso estable para limitar la presión en la zona abdominal y pélvica
- asegurarse de una buena hidratación y, si es necesario, usar soluciones hidratantes íntimas
- adoptar una alimentación equilibrada para limitar los trastornos digestivos
Fortalecer el suelo pélvico después de la menopausia
El fortalecimiento del suelo pélvico es una herramienta esencial para reducir los dolores pélvicos, prevenir las pérdidas urinarias y limitar el riesgo de prolapso.
El entrenamiento del suelo pélvico, realizado con un profesional sanitario o en casa con un dispositivo ejercitador de suelo pélvico de biofeedback como Emy Trainer, permite tonificar eficazmente esta zona clave, a cualquier edad. Este dispositivo médico te ayuda a tomar mayor conciencia del suelo pélvico y a entrenarlo eficazmente para obtener resultados duraderos. Tras un examen clínico realizado con un profesional sanitario, podrás integrarlo en tu rutina diaria.
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Tratamientos médicos posibles
Cuando los dolores son más intensos o persistentes, se puede considerar un tratamiento médico:
- tratamiento hormonal sustitutivo, prescrito por un médico en ciertos casos (sofocos)
- atención especializada en caso de problemas urinarios o pélvicos importantes
- intervención quirúrgica, reservada para situaciones más graves como un prolapso avanzado
Anticipar y prevenir los dolores pélvicos en la menopausia
Adoptar una buena higiene de vida desde los cuarenta permite limitar los impactos de la menopausia en el suelo pélvico y la parte baja del abdomen. Una actividad física regular, el fortalecimiento del suelo pélvico y prestar atención a tu salud íntima son claves esenciales para atravesar la menopausia con mayor serenidad. El papel crucial del profesional sanitario para ayudar a reducir el impacto de los efectos de la menopausia.
FAQ – Dolores abdominales y menopausia
¿Por qué la menopausia provoca un dolor difuso en la parte baja del abdomen en la mujer menopáusica?
En la menopausia, el cuerpo de la mujer sufre un cambio hormonal importante, marcado por una disminución significativa de los estrógenos. Estas hormonas juegan un papel esencial en el tono de los tejidos pélvicos, la flexibilidad muscular y la vascularización de la zona abdominal y pélvica.
Cuando su nivel disminuye, las estructuras de soporte como el útero, el suelo pélvico y los músculos profundos de la pelvis se vuelven más sensibles. Esto puede causar un dolor difuso en la parte baja del abdomen, percibido como una molestia, presión o tensión abdominal.
👉 Este dolor no es necesariamente señal de un problema grave, sino que a menudo refleja la adaptación del cuerpo a esta nueva etapa hormonal.
¿Cuál es la causa real de las sensaciones de tirantez o calambre pélvico tras la menopausia?
Las sensaciones de tirantez, calambre o tensión pélvica están principalmente relacionadas con las modificaciones de los tejidos dependientes de hormonas. La disminución de estrógenos provoca una pérdida de elasticidad en músculos, ligamentos y la mucosa vaginal.
El suelo pélvico también puede perder tono, alterando el equilibrio de los órganos pélvicos y provocando sensaciones inusuales en la parte baja del abdomen, a veces agravadas por la falta de actividad física adecuada o posturas prolongadas.
¿Por qué algunas mujeres sienten dolor en el ovario tras la menopausia?
Después de la menopausia, los ovarios cesan su actividad hormonal pero permanecen presentes en el cuerpo. Un dolor ovárico puede estar relacionado con tensiones ligamentarias, una inflamación local o una mayor sensibilidad de los tejidos circundantes.
En algunas mujeres, antecedentes ginecológicos como la endometriosis, quistes antiguos o inflamaciones pueden explicar la persistencia de dolores después de la menstruación.
👉 Cualquier dolor ovárico persistente o inusual debe motivar la consulta con un médico para descartar una causa ginecológica que requiera diagnóstico médico.
¿Por qué se produce una sensación de hinchazón o tensión abdominal en esta etapa de la vida?
El vientre hinchado en la menopausia es un síntoma frecuente. Resulta de una ralentización del tránsito intestinal, una modificación en la distribución de las grasas, una disminución hormonal y una mayor sensibilidad digestiva.
La reducción de estrógenos afecta directamente al sistema digestivo, pudiendo provocar hinchazón, gases y sensación de distensión, especialmente al final del día.
El estrés, el sedentarismo y ciertos hábitos alimentarios pueden aumentar esta tensión abdominal.
¿Pueden el estrés, la fatiga o un periodo de gran tensión aumentar los dolores abdominales?
Sí. El estrés crónico y la fatiga física o emocional influyen directamente en los sistemas digestivo y muscular. En la menopausia, el cuerpo es más sensible a las variaciones hormonales, y el estrés puede intensificar los dolores en la parte baja del abdomen.
El estrés afecta la respiración, la postura y la contracción involuntaria de los músculos profundos de la pelvis y el abdomen, causando calambres, dolores pélvicos o sensación de vientre anudado.
¿Qué ejercicios suaves ayudan a reducir las molestias pélvicas?
Los ejercicios suaves son especialmente recomendados para aliviar los dolores abdominales en la menopausia.
La respiración abdominal, el yoga suave, los estiramientos, caminar y los ejercicios específicos del suelo pélvico permiten liberar tensiones y mejorar la circulación sanguínea.
Una actividad física regular, respetuosa con el ritmo de la mujer menopáusica, contribuye a reducir los dolores y la sensación de pesadez pélvica.
¿Qué alimentación elegir para limitar la hinchazón intestinal y mejorar la salud digestiva?
Una alimentación adaptada juega un papel clave en la reducción de la hinchazón durante la menopausia. Se recomienda optar por:
- fibras suaves (verduras cocidas, frutas, cereales integrales);
- una hidratación suficiente para facilitar el tránsito intestinal;
- comidas regulares, bien masticadas.
Limitar los alimentos ultraprocesados, muy grasos o muy azucarados también ayuda a reducir las molestias digestivas y la sensación de vientre hinchado.





