La menopausia nunca llega de un día para otro. Va precedida de una fase de transición más o menos larga llamada perimenopausia (también conocida como premenopausia). Durante este periodo, los ovarios reducen su actividad poco a poco: los niveles de estrógenos y progesterona fluctúan, lo que modifica el ciclo menstrual y puede provocar diversos síntomas físicos y emocionales.
En este artículo descubrirás:
- La transición hormonal: a qué edad empieza la perimenopausia, cuánto dura y qué ocurre en el cuerpo.
- Los síntomas: las señales físicas, cognitivas y emocionales, mucho más allá de los sofocos, y consejos para aliviarlas.
- El cuidado del suelo pélvico: por qué las pérdidas de orina son más frecuentes y cómo puede ayudar fortalecer el suelo pélvico.
¿Qué es la perimenopausia y a qué edad empieza?
La perimenopausia es la fase de transición hormonal que precede al fin definitivo de la menstruación. Termina 12 meses después de la última regla: solo entonces se puede confirmar la menopausia. Para saber más sobre la etapa siguiente, lee nuestro artículo sobre los síntomas de la menopausia.
De media, las primeras señales aparecen hacia los 47 años. Sin embargo, pueden empezar antes, desde los cuarenta, por ejemplo por una disminución precoz de la reserva ovárica o por antecedentes familiares.
¿Cuánto dura la perimenopausia?
La perimenopausia suele durar unos años, a menudo de 2 a 4, aunque en algunas mujeres se prolonga más. Los profesionales sanitarios distinguen dos etapas principales (Harlow et al., 2012):
- La transición temprana: la duración del ciclo empieza a variar, con diferencias de 7 días o más de un ciclo a otro. La bajada de la progesterona también puede intensificar el síndrome premenstrual.
- La transición tardía: la producción de estrógenos se vuelve inestable, la ovulación es menos frecuente y aparecen intervalos de 60 días o más sin regla, que a veces se alternan con reglas abundantes.
¿Cuáles son los síntomas de la perimenopausia?
El cuerpo tiene receptores hormonales en muchos lugares: por eso esta transición puede afectar tanto a la salud física como al bienestar emocional. Las manifestaciones más frecuentes son:
- Los sofocos y los sudores nocturnos: los cambios hormonales alteran el centro que regula la temperatura en el cerebro. La ropa de fibras naturales (algodón, lino) y limitar los excitantes (café, alcohol, comidas picantes) pueden ayudar.
- Las reglas irregulares y el síndrome premenstrual: se deben al desequilibrio hormonal del ciclo. Un profesional sanitario puede valorar contigo si te conviene un tratamiento adecuado.
- Los trastornos del sueño y el cansancio: los sudores nocturnos y el insomnio alteran el descanso. Un dormitorio fresco (en torno a 18 °C) y apagar las pantallas antes de dormir ayudan a descansar mejor.
- Los cambios de humor y la niebla mental: las dificultades de concentración, la irritabilidad y la ansiedad son frecuentes. Una actividad física suave (caminar, yoga) y los ejercicios de relajación pueden aliviar estas sensaciones.
- La sequedad íntima y la bajada de la libido: la menor lubricación vaginal puede hacer que las relaciones resulten incómodas. Una crema hidratante vulvar y un lubricante ayudan a reducir las molestias durante las relaciones.
- Las pérdidas de orina y las molestias en la vejiga: la bajada de los estrógenos debilita las mucosas y los tejidos del suelo pélvico. Un fortalecimiento regular del suelo pélvico puede ayudar a reducir las pérdidas de orina.
No todos los síntomas nuevos se deben necesariamente a la perimenopausia. Si tienes síntomas inusuales o intensos, consulta con un profesional sanitario.
¿Tienes pérdidas de orina en el día a día? Lee el testimonio de una usuaria de Emy Trainer en la perimenopausia.
¿Por qué aparecen pérdidas de orina durante la perimenopausia?
Las pérdidas de orina están relacionadas en gran parte con los cambios hormonales. La bajada de los estrógenos afecta a los tejidos y las mucosas de la zona íntima y de las vías urinarias: los especialistas hablan de síndrome genitourinario de la menopausia, que puede incluir sequedad vaginal, dolor en las relaciones, ganas frecuentes de orinar e infecciones urinarias de repetición (Portman et al., 2014). Con unas mucosas más frágiles, aumenta el riesgo de infecciones urinarias.
Las pérdidas de orina suelen tener varias causas: además de las hormonas, influyen los embarazos y partos anteriores, los esfuerzos físicos y la fuerza de los músculos del suelo pélvico.
Importante: las pérdidas de orina pueden afectar a mujeres de cualquier edad y no deberían ser un tema tabú. Un profesional sanitario puede aconsejarte y proponerte una rehabilitación del suelo pélvico. Según una revisión Cochrane, el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico es una primera opción bien estudiada en la incontinencia urinaria de esfuerzo (Dumoulin et al., 2018).
¿Cómo puede acompañarte Emy Trainer?
Al principio suele costar notar si de verdad estás contrayendo el suelo pélvico. Emy Trainer, entrenador de suelo pélvico conectado con biofeedback y dispositivo médico con marcado CE, te muestra en tiempo real en la aplicación si estás activando tu suelo pélvico y si después lo relajas. Los minijuegos, que se adaptan a tu nivel, hacen el entrenamiento variado, con total discreción en casa.
Un estudio clínico realizado en el Hospital Universitario de Estrasburgo evaluó Emy Trainer con más de 50 pacientes con incontinencia urinaria de esfuerzo: tras 3 meses de uso de Emy Trainer, el 98 % de las participantes constató una mejora de su calidad de vida, y el 91 %, una mejora de sus síntomas urinarios (Jochum et al., 2021).
Más información sobre Emy Trainer
¿Qué anticoncepción y qué seguimiento médico plantearse?
Aunque la fertilidad disminuye, todavía puede haber ovulaciones. El riesgo de embarazo no deseado existe mientras no haya pasado un año completo sin regla, por lo que conviene mantener un método anticonceptivo eficaz. Coméntalo con tu ginecólogo, tu médico o tu matrona para adaptarlo.
Si los síntomas te molestan, una consulta permite hacer una valoración global y plantear, si es necesario, un tratamiento adaptado a tu situación.
Lo que debes recordar sobre la perimenopausia
- Una transición hormonal natural: la perimenopausia empieza de media hacia los 47 años, dura unos años y termina 12 meses después de la última regla.
- Síntomas variados: ciclos irregulares, sofocos, trastornos del sueño, cambios de humor, sequedad íntima y pérdidas de orina. Un profesional sanitario puede ayudarte a encontrar las soluciones adecuadas.
- El cuidado del suelo pélvico: si tienes pérdidas de orina, la rehabilitación del suelo pélvico es una primera opción; Emy Trainer te muestra gracias al biofeedback si estás activando tu suelo pélvico.
Fuentes
- Périménopause (préménopause) : symptômes et contraception, Assurance Maladie (ameli.fr), Février 2024 – ameli.fr
- Executive summary of the Stages of Reproductive Aging Workshop + 10: addressing the unfinished agenda of staging reproductive aging, Siobán D. Harlow et al., April 2012, Menopause 19(4):387-95 – pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22343510
- Genitourinary syndrome of menopause: new terminology for vulvovaginal atrophy from the International Society for the Study of Women's Sexual Health and the North American Menopause Society, David J. Portman, Margery L. S. Gass, October 2014, Menopause 21(10):1063-8 – pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25160739
- Pelvic floor muscle training versus no treatment, or inactive control treatments, for urinary incontinence in women, Chantale Dumoulin, Licia P. Cacciari, E. Jean C. Hay-Smith, October 2018, Cochrane Database of Systematic Reviews 10(10):CD005654 – pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30288727
- Prospective evaluation of the connected biofeedback EMY Kegel trainer in the management of stress urinary incontinence, Jochum F et al., February 2022, Journal of Gynecology Obstetrics and Human Reproduction 51(2):102280 – pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34861424
- Pelvic Floor Muscle Rehabilitation Using Biofeedback, Diane Kaschak Newman, July 2014, Urologic Nursing 34(4):193-202 – pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25233622





