Emilie es un poco como un hada madrina que, un día, nos envía un mensaje precioso en Instagram para contarnos cuánto Emy Trainer la ayudó a recuperar todo su tono del suelo pélvico. ¡No hizo falta mucho más para proponerle que compartiera su testimonio! Y así descubrimos que Emilie había tenido 2 hijos seguidos y que había observado efectos positivos en su suelo pélvico al cabo de una semana de uso de Emy Trainer ¡Increíble! Solo nos queda dejarte descubrir el testimonio de Emilie …
Lo esencial del recorrido de Emilie:
- Un primer parto duro: Un recorrido marcado por un parto largo, una relajación del suelo pélvico y sesiones con la fisioterapeuta sin avances reales.
- La búsqueda de una solución en casa: La organización de la rutina diaria con dos niños pequeños la lleva a elegir el ejercitador de suelo pélvico Emy Trainer.
- Un tono muscular recuperado rápidamente: Una mejora clara desde la primera semana, que le permite recuperar la calma en el día a día y contar con la validación médica.
Entonces, Emilie, ¿quién eres?
Hola, me llamo Emilie, tengo 40 años y soy mamá de 2 hijos: Aaron, de 26 meses, y Eva, de 3 meses.
¿Puedes decirme cómo descubriste Emy Trainer?
Descubrí el ejercitador de suelo pélvico Emy Trainer en Instagram gracias a la cuenta de Priscilla @delicateprs.
¿Por qué te animaste a dar el paso?
Empecé a usar Emy Trainer después de mi 2º parto, por vía vaginal y con desgarro. Con mi primer hijo, mi suelo pélvico había sufrido mucho; tuve un parto maratoniano (¡62 h!). Rompí aguas el sábado y me indujeron el lunes. Mi hijo nació el martes por la mañana tras fórceps y una cesárea de urgencia. Fui a hacer mi recuperación con una fisioterapeuta. Pero al cabo de 10 sesiones no vi grandes cambios. Seguía teniendo la sensación de que en cualquier momento iba a tener un momento «ups». Pensaba que, con 2 niños pequeños, me costaría mucho sacar tiempo para ir a la fisio.
¿Y cómo fue tu entrenamiento del suelo pélvico con Emy Trainer?
¡Muy bien! Aprovechaba la siesta de mis hijos para usarla. Es rápido y fácil; la cargaba un poco antes de utilizarla.
¿Te sorprendió el funcionamiento del dispositivo?
El dispositivo es más «suave» de lo que parece, la conexión por Bluetooth se hace rápidamente y los juegos son súper divertidos. Con la fisio hacía losejercicios con un dispositivo, pero sin saber por qué. Con Emy, los resultados se ven de verdad. Cada ejercicio se explica de forma que entiendas por qué lo haces. El dispositivo se calibra en tiempo real y tomas de verdad conciencia de la importancia de nuestro suelo pélvico. Puedes elegir si quieres hacer una sesión completa o solo unos pocos ejercicios.
¿Con qué frecuencia utilizas Emy Trainer hoy en día?
Empecé con el programa intensivo durante 3 semanas, con 5 sesiones cada semana. Ahora es mantenimiento, así que 2 o 3 veces por semana.
¿Al cabo de cuánto tiempo notaste efectos en tu suelo pélvico?
Al cabo de una semana ya vi los efectos; conseguía controlar mejor mi suelo pélvico, sobre todo cuando llevaba el portabebés de mi hija. Cuando fui a la ginecóloga para una revisión tras mi episiotomía comprobó que tenía un suelo pélvico estupendo.
¿Qué cambios has notado?
Puedo estornudar o toser sin miedo a las pérdidas. Con mi primer bebé sentía como pesadez, tenía la impresión de que mis órganos bajaban, pero aquí no, en absoluto.
¿Crees que se habla lo suficiente del problema de las pérdidas de orina?
No, en absoluto; sobre todo se habla de cómo ocultarlo con compresas especiales, pero no de cómo hacer para que no ocurra.
Lo que hay que recordar del testimonio de Emilie:
- Un verdadero alivio en el día a día: Emilie por fin se siente tranquila y segura cuando lleva a su hija en brazos, tose o estornuda, sin miedo a tener una pérdida de orina gracias a Emy Trainer.
- La satisfacción de entender su cuerpo: Gracias a las explicaciones y al seguimiento visual en la aplicación, se sintió motivada y recuperó la confianza en la fuerza de su suelo pélvico.
- La necesidad de hablar abiertamente de las soluciones: Emilie lamenta el tabú en torno a las pérdidas de orina y quiere animar a las mujeres a cuidar su suelo pélvico en lugar de limitarse a ocultar el problema.





