El entrenamiento del suelo pélvico es un reto fundamental para la salud de la mujer a partir de los 40 años. En esta etapa, muchas mujeres notan cambios progresivos en su cuerpo: relajación muscular, disminución de la tonicidad, aparición de pérdidas de orina o sensación de pesadez pélvica. Estas manifestaciones pueden afectar al bienestar íntimo, la función sexual, la confianza en una misma y, en general, a la calidad de vida diaria.
Sin embargo, estos trastornos no son una fatalidad ni una consecuencia "normal" de la edad o la menopausia. Aunque la bajada progresiva de los niveles de estrógenos influye en la flexibilidad de los tejidos, el suelo pélvico es un grupo muscular capaz de fortalecerse a cualquier edad. El refuerzo muscular, cuando se realiza correctamente, ayuda a prevenir o reducir la incontinencia y a preservar las funciones íntimas.
👍🏼 Como recuerda un artículo reciente de la revista Femme Actuelle, no existe una edad límite para iniciar un entrenamiento eficaz, siempre que se adopte un enfoque progresivo y adaptado a cada mujer.
¿Qué es el entrenamiento del suelo pélvico después de los 40?
Engloba el conjunto de técnicas destinadas a fortalecer, coordinar y dar flexibilidad a los músculos del suelo pélvico. Estos músculos juegan un papel central en el sostén de los órganos, la continencia, la estabilidad de la pelvis y la función sexual.
Después de los 40, el objetivo no es solo corregir síntomas existentes, sino también prevenir y adaptar el cuerpo a los cambios hormonales.
¿Por qué se debilita el suelo pélvico con la edad?
Con el tiempo, varios factores contribuyen a su debilitamiento:
- Disminución de estrógenos: reduce la elasticidad y favorece el relajamiento muscular.
- Embarazos y partos antiguos: cuyas consecuencias pueden aparecer años después.
- Esfuerzos repetidos: deportes de impacto, cargar peso o estreñimiento crónico.
- Sedentarismo: reduce la estimulación natural de los músculos profundos.
En la mujer menopausica, estos fenómenos pueden sumarse y agravar los trastornos pelvianos.
Señales que deben incitarte a actuar
Ciertos síntomas son comunes después de los 40, pero no son anodinos:
- Pérdidas de orina al toser, reír o hacer ejercicio.
- Sensación de pesadez en la pelvis.
- Dificultad para retener gases.
- Incomodidad en las relaciones o disminución de las sensaciones.
Estos signos indican que el suelo pélvico ya no cumple plenamente su función de sostén.
Beneficios de entrenar el suelo pélvico
Los beneficios son múltiples y van más allá de la continencia:
- Mejora del control de la vejiga.
- Mayor sostén de los órganos.
- Mejora de la función sexual y el confort íntimo.
- Impacto positivo en la confianza y calidad de vida.
Diferentes enfoques para cuidar tu suelo pélvico
Ejercicios de base
Los ejercicios de contracción y relajación (conocidos como ejercicios de Kegel) son la base. No obstante, su éxito depende totalmente de la calidad de ejecución y la regularidad.
Entrenamiento en casa: la solución a medida
Entrenar en casa es el equilibrio perfecto entre los ejercicios de Kegel y las sesiones en consulta. Es un método que une el rigor de los/as profesionales sanitarios/as con la flexibilidad de no tener horarios.
Gracias a un dispositivo inteligente para entrenar el suelo pélvico que integra tecnología de biofeedback como Emy Trainer, visualizas tu trabajo muscular en tiempo real. Esto te ayuda a corregir falsos esfuerzos y progresar con seguridad. Los minijuegos adaptativos de la App Emy están basados en protocolos médicos que facilitan ver progresos en pocas semanas.
❤️ El entrenamiento del suelo pélvico en casa es una posibilidad para todas las mujeres.
El rol de los/as profesionales sanitarios/as
Un balance realizado por una matrona o un/a fisioterapeuta especializado/a permite evaluar tu tonicidad y coordinación. Según tus necesidades, el acompañamiento puede incluir terapia manual o el uso de herramientas específicas para mejorar los resultados.
Prevención y constancia a largo plazo
Después de los 40, cuidar tu musculatura debe ser parte de un estilo de vida saludable, igual que la alimentación.
Crea una rutina
Unos minutos al día bastan si eres constante. Esta rutina contribuye a preservar tu autonomía a largo plazo.
Soluciones médicas adaptadas
El uso de un ejercitador de suelo pélvico Emy Trainer, validado clínicamente, ayuda a guiar las contracciones y favorece que no abandones tu entrenamiento. El objetivo no es sustituir el seguimiento médico, sino prolongar y consolidar sus beneficios.
Mitos frecuentes
- "Los problemas son normales con la edad": Falso. Son frecuentes, pero se pueden evitar o mejorar.
- "Es demasiado tarde para empezar": Falso. Los músculos responden al entrenamiento a cualquier edad.
- "Los ejercicios solos siempre bastan": Falso. Una mala ejecución puede ser ineficaz. Es mejor contar con la ayuda del biofeedback.
Conclusión
El entrenamiento del suelo pélvico después de los 40 es una herramienta clave para sentirte bien. Una rutina regular y adaptada te permite actuar con eficacia. Informarse y apoyarse en soluciones médicas adecuadas es la mejor estrategia para tu salud íntima.




