El entrenamiento del suelo pélvico puede ayudar con la sequedad íntima porque permite:
- Aumentar el flujo sanguíneo en la zona pélvica: el trabajo muscular y los masajes pélvicos favorecen la circulación sanguínea, lo que nutre mejor los tejidos vaginales y puede favorecer la lubricación natural.
- Mejorar el tono y la sensibilidad del suelo pélvico: un suelo pélvico más tonificado y con mejor control puede hacer que las sensaciones durante las relaciones sexuales sean más placenteras, rompiendo el ciclo de "dolor → menos deseo → menos lubricación → más dolor".
- Ayudar a relajar un suelo pélvico hiperactivo: algunas mujeres se contraen significativamente debido al dolor o la aprensión, lo que aumenta el ardor y la incomodidad; aprender a contraer y relajar puede reducir este dolor y facilitar las relaciones, ayudando así a la lubricación natural.
En la práctica, algunas usuarias del dispositivo inteligente para entrenar el suelo pélvico Emy informan de "menos tirantez", una "sensación de que la vida vuelve a la zona" o "relaciones sexuales más cómodas" tras algunas sesiones de entrenamiento.
Después de los 40-50 años, la causa principal de la sequedad íntima suele ser hormonal (caída de estrógenos), algo que el entrenamiento por sí solo no puede corregir. Si la mucosa es muy fina o frágil, también será necesario combinar el entrenamiento con tratamientos e hidratantes íntimos para mejorar el bienestar. El entrenamiento del suelo pélvico es, por tanto, un "plus" para el bienestar íntimo general (comodidad, libido, dolor, fugas urinarias), pero no sustituye al tratamiento específico cuando la sequedad es importante. No dudes en consultarlo directamente con tu profesional sanitario/a.